Queridos todos (o si es que alguien sigue por aquí, leyendo),
Ahora escribo acá: Escritorio Público, pongo lo que me gusta por aquí @marcemars y hago intentos de historias en Postales desde México.
Los invito a que le pasen a lo barrido, lean, vean y destrocen lo poco que ha evolucionado mi escritura en estos años, pero igual, hay que escribirle.
Un abrazo grande a quienes por tanto tiempo han leído por aquí.
La @marcemars
caracoles rojos
4/30/2012
Nuevos materiales de lectura
11/26/2011
Ésta que ves
Ésta es la que soy yo cuando estoy contigo, la que sonríe con los ojos, la que desborda tu nombre por cada poro.
Ésta soy yo ahora, la que te extraña y quiere dejar todo para correr a tu lado (corro, porque es urgente). Dejarlo todo por seguirte.
Esa soy yo, ahora. Miserable y triste. Soy esa que recuerda todo.
Ésta soy yo ahora, la que te extraña y quiere dejar todo para correr a tu lado (corro, porque es urgente). Dejarlo todo por seguirte.
Esa soy yo, ahora. Miserable y triste. Soy esa que recuerda todo.
11/10/2011
Día de muertos
Tengo un nudo en la garganta y esa sensación de no poder soltar el llanto. No puedo.
Todos los que estuvieron antes que tú se han llevado mis lágrimas. Simple agua con sal que ya no existe en mí.
Quisiera poder llorarle a mis muertos, poder enterrarte como es debido, con los (des)honores merecidos.
Todos los que estuvieron antes que tú se han llevado mis lágrimas. Simple agua con sal que ya no existe en mí.
Quisiera poder llorarle a mis muertos, poder enterrarte como es debido, con los (des)honores merecidos.
10/30/2011
2 de noviembre
Ya va a ser tu día. Tal vez te escriba una calavera, por aquello de que estás muerto o algo así.
10/19/2011
Y sí...
Me retuerzo de celos nada más de pensar que otra se está levantando a tu lado. Maldigo a la infeliz (aunque aquí la única infeliz sea yo) que ahora mismo se sienta en tus piernas y usa tu computadora para revisar no-sé-qué pendejada.
Sí. Espero de todo corazón que no lo hayas disfrutado.Con toda la sinceridad que poseo, espero que no hayas podido excitarte como lo hiciste conmigo. Espero...
Me retuerzo de celos nada más de pensar que otra se está levantando a tu lado. Maldigo a la infeliz (aunque aquí la única infeliz sea yo) que ahora mismo se sienta en tus piernas y usa tu computadora para revisar no-sé-qué pendejada.
Sí. Espero de todo corazón que no lo hayas disfrutado.Con toda la sinceridad que poseo, espero que no hayas podido excitarte como lo hiciste conmigo. Espero...
10/14/2011
10/11/2011
10/04/2011
Days and nights
I read Jaime Sabines today and thought of you.
I can't sleep with your shirt anymore. In some kind of way it still smells like you. Like you when you are lying next to me.
(Esta es la última vez que yo te quiero. En serio te lo digo).
Cosas que no conozco, que no he aprendido, contigo, ahora, aquí, las he aprendido.
-Jaime Sabines-
I can't sleep with your shirt anymore. In some kind of way it still smells like you. Like you when you are lying next to me.
Y ahora te escribo en español porque es la única manera en que puedo ser completamente sincera (conmigo). He tratado de borrarte con otras manos, otras bocas, otras lenguas. Eres tú, y solo tú quien permanece como único dueño de este cuerpo que no se encuentra si no estás.
Déjate de cosas. Regresa.
"y ese tu andar buscándome por donde yo no he ido:
todo eso que tú haces y no haces a veces es como para estarse peleando contigo."
-Jaime Sabines-
Etiquetas:
creative writing,
jaime sabines,
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prose,
random,
spanish
9/29/2011
Undo
I've heard myself repeating what I would say to you when this time came.
I see myself in the mirror, I think about it in English. What would I say to you?
Can't sleep, can't breathe.
Thinking straight seems so difficult right now, that I wish I could go to sleep and forget everything.
Ctrl+Z
Can we undo this?
My bed awaits. You are not there. You were never there.
I see myself in the mirror, I think about it in English. What would I say to you?
Can't sleep, can't breathe.
Thinking straight seems so difficult right now, that I wish I could go to sleep and forget everything.
Ctrl+Z
Can we undo this?
My bed awaits. You are not there. You were never there.
9/14/2011
Aunque no estás
No sé qué es lo que duele. Lo que no termina de acomodarse aquí dentro. Quisiera poder explicar. Explicar.me.nos.te. Quisiera poder recordar todo, como en una película, con las imágenes nítidas. Pero en realidad lo que quisiera es poder tocarte, abrazarme a tu cuerpo desnudo y quedarme así toda la noche. Sentir tu respiración, tus latidos, la calidez de tu blanquísima piel, ver y contar cada una de tus canas. Regocijarme con tus lunares y perdernos en miradas que nos dicen todo.
Y el silencio. Siempre el silencio de no saber qué decirnos porque nos queremos decir todo. Porque nos guardamos las palabras.
Te llevo guardado y mientras no estás te recorro con palabras y silencios. Cierro los ojos y todo se siente tan real. Ahí estás, pero tal vez deba confinarte a los rincones más obscuros de mi memoria y ahí dejarte, para que no camines conmigo las calles, para que no conozcas a la gente. Para que nadie sepa nada.
6/11/2011
6/08/2011
Cuando las palabras se dicen con el cuerpo.
Cuando no se verbaliza y sólo se sabe.
El silencio, necesario.
Llegar y tomar lo que se sabe como propio, esa necesidad de no romper el silencio.
Nostalgiar por el cuerpo ajeno. Conocer lo ilimitado del silencio entre dos.
Recitar con los dedos y de memoria esa espalda ajena.
Resistirse un poco a todo eso.
Mirar al otro, subirse al taxi y ni una sola palabra.
Sonrisas cómplices.
Todo el placer que se conoce contenido en ese espacio, dispuesto a sudar, a derrocharse a gotas.
Sí, en el silencio se dice absolutamente todo.
En el silencio se cuentan todas las verdades que el cuerpo no puede/no quiere callarse.
Cuando no se verbaliza y sólo se sabe.
El silencio, necesario.
Llegar y tomar lo que se sabe como propio, esa necesidad de no romper el silencio.
Nostalgiar por el cuerpo ajeno. Conocer lo ilimitado del silencio entre dos.
Recitar con los dedos y de memoria esa espalda ajena.
Resistirse un poco a todo eso.
Mirar al otro, subirse al taxi y ni una sola palabra.
Sonrisas cómplices.
Todo el placer que se conoce contenido en ese espacio, dispuesto a sudar, a derrocharse a gotas.
Sí, en el silencio se dice absolutamente todo.
En el silencio se cuentan todas las verdades que el cuerpo no puede/no quiere callarse.
6/07/2011
Un año
Todavía me sigue moviendo, estremeciendo el recuerdo. Mi voz se entrecorta de sólo pensar lo que pasó y lo que pudo ser.
El miedo, la incertidumbre, la inseguridad. Todo se me viene de golpe. Angustia.
Un año. El tiempo pasa demasiado rápido, demasiado incierto. El tiempo tumba los recuerdos, los confiere al olvido. No éste. Éste se queda conmigo para siempre, para grabarme en la piel la tristeza y acordarme quién era antes del 6 de junio y quién soy después.
4/06/2011
Parte 2 de varias
*Nota aclaratoria: El siguiente texto es parte ficción, parte verdad de una historia que un día me contaron. Los nombres, los lugares y las fechas pueden cambiar, pero no importa porque ya nadie se acuerda.
Pero resulta que sí, era aquí, en esta sucursal de la clase media regiomontana en donde muchos tratamos de evadirnos y resguardarnos detrás de nuestros portones eléctricos, que resultaron insuficientes para evitar esta tragedia familiar.
Esto de sentirse tan inútil en momentos de crisis es frustrante. Mi familia, altamente católica me encomendó rezar, cosa para la cual yo estaba preparada después de todos esos años de escuela católica, catecismo, grupos, misiones, misas, horas santas y demás. Era momento de decirle a Dios que ay de Él con que no respondiera.
-Vamos a rezar, cielo- Le digo a mi hermano, rezamos juntos. Lo tomo de la mano como no queriendo perder la fe, pero igual tengo miedo de que nada bueno salga de todo esto.
Mi hermano Ricardo, el más chico, está a mi lado orando en silencio. Mi otro hermano, Ernesto, el mayor por dos minutos, está con mis sobrinos que duermen intranquilos como quienes han vivido una pesadilla, como si entendieran que todo ha valido madre y que se han quedado huérfanos. Mis hermanos son un poco como mi papá, fríos, sonríen poco y solamente entre ellos, desde que tengo memoria son cómplices el uno del otro. Y ahí estábamos los tres haciendo lo que podíamos. Pero sentí la necesidad de llamar.
-Déjame les marco a las niñas.- Las niñas han dejado de serlo desde hace años. Son mis hermanas y tienen 18 y 17 años.
Intento uno. Intento dos. Me desespero, en este ambiente tan fatalista no localizar a alguien me estresa. Intento tres, cuatro y cinco.
-Hola, Mary.
-Hola cielo, ¿cómo andan?
-Bien, ¿qué onda?
-Nada, nada más quería saber dónde estaban.
-¿Todo bien?
-Sí, todo bien- Pero mi voz es sospechosa.
-¿Mary? ¿Qué pasó?
-Nada, mañana que llegues hablamos.
-Mary, ya dime.
Con este corazón de pollo que me cargo no puedo mentirle y se me quiebra la voz.
-Secuestraron a Bren y a Sergio.
-¿Qué? ¿Quién?
-No sabemos nada todavía, mis papás fueron al Ejército, ahorita que lleguen a ver qué onda.
-¿Y los niños?
-Aquí están ya, dormidos.
-Pónganse a rezar.- Y ahí estaba, una frase que yo digo poco, pero que me parecía necesaria dadas las circunstancias.
-Claro.
-Dile a Mariana. Lo bueno es que están juntas. Nos vemos mañana.
Y me dan unas enormes ganas de abrazarlas, a las dos y a mi otra hermana que estaba desaparecida, y que en esos momentos según nos contaría días después, estaba arrodillada frente a un panzón, fantoche y bigotón criminal que le decía:
-Con la familia no se deben de meter.- ¡Oh ironía! Ellos se habían metido con mi familia, y ¿quién les decía algo? ¿Quién hacía algo? Nadie. Porque en este país si no tienes dinero y poder no existes, entonces mi hermana, su esposo y sus suegros eran seres inexistentes para las dependencias policiales, gobernantes y demás entes burocráticos.
-¿Cuál es su relación con "El Miranda"?-
-No sabemos quién es.
-No se hagan pendejos.
Ya habían ido por ellos. Estaban en la 'Indepe', una colonia que siempre se supo peligrosa pero que jamás había tomado represalias contra quienes iban de manera regular a misa.
Mi hermana recordaría todo esto en pedazos, con el tiempo obtendría mayor claridad sobre lo que pasó. Recordaría olores, sabores. La sed, el hambre, la desesperanza y la certeza de que se iba a morir.
De lo que sí se acordaba fue cuando un sábado en junio, en casa de sus suegros escucharía un estruendo que cambiaría su vida y la nuestra para siempre.
Es una casa con una sola entrada, pareciera que es una sola, pero no, viven alrededor de tres familias. A la derecha un mini departamento, a la izquierda también. Más adelante un pequeño jardín central con una tarja y lavaderos, adelante una puerta, y por el jardín están bajando, todos de negro los secuestradores.
-Bren, vete para arriba con güelito y con los niños.- Mi hermana obedece.
Ruidos, tumbar las cosas, revolver todo como quien busca algo pero no tiene idea de qué. Una conversación inaudible.
Un hombre sube al cuarto. Mis sobrinos comiendo galletas, el abuelito de Sergio que está en la edad de olvidar todo y de no saber qué pasa dice:
-¡Váyanse! Dejeme dormir.
El hombre obedece.
-Hay una mujer, tres niños chiquitos y un viejo.- Le dice al líder, a ese que quiere venganza y se está cobrando con las personas equivocadas.
-¿Dónde está Mauricio?- Le preguntan a los que se quedaron abajo.
-No sabemos.
Se llevan a Sergio para el patio, lo tumban, lo patean.
-No te hagas tú eres Mauricio.
-Te juro que no soy, mira mi IFE.
-Ni madres cabrón, eres tú.
Más golpes con la coleta de su metralleta. Quieren sacarle "la verdad" a coletazos.
Los hombres van pa'rriba.
-No, por favor, no se los lleven, yo también me voy- Grita la señora, la suegra.
Y se la llevan.
-Nada más queda la gorda de arriba.-
-Tráetela.-
-Órale, tú también vienes.-
Mi hermana les deja las galletas a los niños y se levanta como quien no espera nada.
Bajan juntos las escaleras. Los dos mayores corren por las escaleras.
-Mamita, mamita.-
Suben a mi hermana en un carro. Han cerrado la calle para que nadie pase, para que nadie sepa y nadie llegue a detenerlos.
Miguel, el mayor intenta cruzar la calle para irse con su mamá. Tan valiente el chiquito. El malandro que se ha quedado cuidando la puerta lo detiene, mi hermana con lágrimas en los ojos le dice que ahorita viene, que la van a llevar al hospital.
Dejan a los niños ahí, a merced de una pareja que decidió pasar.
-Ten, cuídalos.-
Y se van los carros. Brendaa va sola, a ella se la llevaron a parte. Y escucha lo siguiente:
-No pues yo traigo aquí a una señora china y gorda.-
Y entonces los balazos. Ese ruido ensordecedor al que ya nos hemos acostumbrado. Ese ruido que se pierde en la noche y que acalla todos los gritos de quienes como mi hermana estaban/están desaparecidos.
4/04/2011
Consumismo
Sucede que para olvidarme de ti unas horas al día tengo que gastar 1,775 pesos. Esta vez compré pantalones, creo que te gustarían. En realidad fueron 2 harem pants, un pantalón rosa fosfo y un delineador líquido MAC last liner en Point Black.
Ahora pregúntame si se me quitó la tristeza.
3/29/2011
La maldita primavera
Hay un tumblr que se llama YeahWriters en el que ponen prompts para escribir, para iniciar, que es lo que más se me dificulta al momento de sentarme a escribir. Ojalá pueda escribir algo cada día, aunque sea breve.
“Write about the change of seasons, either from a character’s point of view or in general.”
Había llegado la primavera y se sentía feliz. Sonreía, después de un año de largo invierno, al fin podía reconocer esa mirada alegre y risueña que había perdido un día frío de enero. Su piel contra otra piel, su lengua, sus manos, le indicaban el comienzo de una primavera radiante, verde, fecunda. Fértil. Sabía que eran sólo unos cuantos días, pero esperaba que le sirvieran para volver a resguardarse del cruel invierno que amenazaba con volver sin piedad, ni clemencia.
3/28/2011
Yo quería saberlo todo, saberte a ti, a mí. Quería también, conocerlo todo. Ir y regresar, pero a tu lado. Mirarme en tus ojos, besar tu nariz cuando se me diera la gana, tus dedos entre los míos. Tus dientes en mis brazos, tu lengua por todos lados.
Yo quería más contigo, quería todo. Los viajes, la inestabilidad, ir y venir. Volvernos a ir.
Tal vez debería haberme robado el colchón para mantener tu olor. Guardarlo para dormir junto a él y no extrañarte tanto.
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